¿Todos nos podemos beneficiar de una dieta sin TACC?

Eliminá las harinas, me dijeron. Te vas a sentir mejor, me aseguraron. Vas a ver que te cambia la vida, prometieron. Wow, yo no tengo celiaquía pero el gluten debe hacernos a todos MUY mal, pensé. 

Así que cuando me senté a charlar con la médica nutricionista Gabriela Fedele que se especializa en celiaquía quería ir al hueso. Quería la posta. 

¿Cuáles son los beneficios de eliminar el TACC de la dieta (independientemente de un diagnóstico de celiaquía)? ¿Todos podemos beneficiarnos de eso? – pregunté curiosa y orgullosa. 

 

Su respuesta fue contundente y de alguna manera un poco decepcionante.

 

“No existe ninguna evidencia científica al momento de que el no consumo de gluten en un paciente sin diagnóstico de enfermedad celíaca le pueda beneficiar. Hay una cuestión de moda donde se dice que esto puede ser bueno”.

 

¡¿Qui?! Por un momento me sentí estafada, pero Gaby me explicó cuál es el verdadero beneficio de encarar una dieta sin gluten:

 

Lo que pasa es que en el contexto de moda, lo que se supone una dieta libre de gluten es ir a todo lo que es una alimentación natural. En ese caso, ¡a todos nos va a hacer bien! Si encaramos la situación como una alimentación natural a todos nos va a favorecer. 

 

Si vamos a hacer el reemplazo de harinas de trigo o de cebada de centeno versus harinas aptas celiacos ahí ya no hay beneficio. La realidad es que, de hecho, todo lo que sean las harinas comunes (de trigo y derivados) tienen mucha más fibra que las pre-mezclas libres de gluten. Tenemos que llevar adelante un montón de estrategias para hacerlas integral, no es fácil. 

 

En ese reemplazo no existe ningún beneficio. Al no tener fibras, habría que incluirla haciendo asociaciones.

 

De hecho, cuando se trata de personas con riesgo de tener celiaquía o que ya desarrolla un síntoma asociado a la celiaquía (que puede ser causado por cualquier otra cosa); no es aconsejable retirar las harinas sin diagnóstico porque podríamos enmascarar un diagnóstico a futuro.

 

Entonces, ¿cuáles son los síntomas a los que debemos estar atentos?

 

La celiaquía es una condición y una enfermedad del tipo crónica, sistémica y autoinmune.

 

Lo que sucede es que a partir del ingreso de TACC (cereales que contienen gluten) se genera una cascada inflamatoria contra este gluten ingerido. El cuerpo lo toma como un elemento que lo va a agredir y genera anticuerpos como forma de protección. Estos anticuerpos lastiman el revestimiento y la mucosa del intestino delgado e influye en cómo absorbemos los nutrientes.

 

¡La gama de síntomas es VARIADÍSIMA! Va mucho más allá de los síntomas gastrointestinales.

 

Gastrointestinales: distensión, pérdida de peso, y diarrea, vómitos en algunos casos, llagas bucales, aftas, síndrome de ácido sensitivo (gastritis o sensaciones de gastritis).

 

Extraintestinales: pérdida del esmalte dental, la caída de cabello, sequedad de piel, anemia, infertilidad, asociación a otras enfermedades autoinmunes (hipotiroidismo, psoriasis, diabetes tipo 1), anemias ferropénica.

 

Y después están los asintomáticos, por ejemplo, podrían ser los familiares de primer orden (hijos, hermanos, padres de una persona con celiaquía). 

 

También es importante saber que los síntomas no se relacionan con la lesión, la enfermedad celíaca no tiene grados. Sos celíaco o no sos celíaco, el tratamiento es una dieta libre de gluten de por vida.

 

Como cualquier condición que es para siempre, si la persona con celiaquía lleva una dieta libre de gluten está sana, su intestino está sano, su valores de nutrientes (micro y macro) están bien porque absorbe bien, mejora la microbiota, vuelven a ingresar los nutrientes, la fibra, se siente bien, no está anémico. 

 

Ahora que hay más conocimiento sobre esta condición y se le asocian más síntomas se diagnostican más casos. 

 

Otra cosa que se escucha mucho es que cada vez hay más casos de celiaquía como resultado de un consumo exagerado de ultraprocesados. ¿Es cierto?

 

Puede ser por el aumento de consumo de lo que es la agroindustria pero no está bien claro ese tema. Lo que sí puedo afirmar es que hay más conocimiento y mejores métodos de diagnóstico.

 

Hay más casos porque hay más diagnósticos, se testea más gente porque hay mayor información entre las distintas especialidades médicas. Es decir, hay más información por las cuales médicos no gastroenterólogos también pueden pesquisar y diagnosticar más tempranamente. 

 

Esto es así porque existe un mayor conocimiento y difusión de la información. Y hace que, por ejemplo, un gineco obstetra pueda pesquisar una enfermedad celíaca o que un odontólogo también pueda hacerlo porque atiende a un niño con poco esmalte dental. 

 

Sumado a eso, cada vez hay mejores métodos de diagnóstico y varios laboratorios con buenos reactivos para anticuerpos. 

 

Sin embargo, más allá de estos avances en la técnica, el consejo de Gaby es que las endoscopías y las tomas de biopsia y los que midan en el microscopio esas tomas de biopsias siempre sean especialistas, para evitar un mal diagnóstico.

 

¿Cuál sería tu consejo para una persona que le acaban de diagnosticar celiaquía?

 

Al principio van a ver todo nublado y odiado. Si sos del team sintomático, que la estás pasando mal, cuando te empezás a sentir bien vas a sentirte feliz de haber encontrado la llave. Más allá de las dificultades que una dieta libre de gluten conlleva y del desafío social que trae acarreado.

 

Y después está la otra rama, la de los asintomáticos. Es un tiempo de aceptación que conlleva cualquier condición crónica. Cuando se diagnostica es una enfermedad y no se va pero lo hablo como condición porque por suerte cuando uno hace la dieta libre de gluten está sano. Una vez superada esa etapa, ya todo se vuelve un poquito más normal. 

 

¿Qué es lo que yo les recomiendo? Que se acompañen de profesionales especialistas que justamente los puedan llevar en el camino para todo lo que va a ser el desafío social y que se vayan acomodando en las emociones. 

 

Y lo digo desde mi propia experiencia. Antes de especializarme en celiaquía y después. 

 

También aconsejo contacto directo con la asociación celíaca. Yo soy vocera de la asociación celíaca argentina y me parece sumamente importante tener contacto porque, por ejemplo, ofrece talleres gratuitos, brinda colaboración a pacientes que están en situaciones económicas complicadas, tiene una app con información importante y confiable para chequear fácilmente desde el teléfono o para activar alarmas de productos para celíacos que ingresan al mercado. 

 

Es un tiempo de aceptación que nos va conducir a aprender a manejarnos y a sortear barreras sociales (como las salidas, las vacaciones) que a veces nos pueden hacer enojar o que pueden costar y dar trabajo extra. 

 

Y, para retomar, el concepto erróneo del que hablábamos antes que hace que las dietas sin TACC estén “de moda” influyó negativamente en las personas que padecen enfermedad celíaca. Porque un menú “sin tacc” no siempre es un menú apto celiaco. Para que sea apto celíaco tiene que haber más condiciones, por ejemplo una cocina separada, diferentes utensilios, materia prima certificada, no es solamente que no tenga harina. 

 

En este espacio cuidamos nuestras elecciones y las acompañamos con información confiable para transitar un camino natural, el que cada uno descubra como propio y adecuado. ¿Qué te pareció esta entrevista? ¿Derribó alguna concepto erróneo que tenías sobre el tema? Si te ayudó a formar tu propia conclusión sobre el tema, nosotros ya ganamos. ¡Salud!

Foto de David Becker en Unsplash

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