Charla con Cande Molfese: crisis como oportunidad de transformación

Me senté a charlar con Cande Molfese porque quería saber todo sobre el proceso de dos años que resultó en un libro divino que co-escribió con su hermana, Jofi.

Creo que “generosidad” es la palabra que resume todo ese camino. Un libro que, a partir de una crisis personal, nace de las ganas de compartir las herramientas que a ellas las acompañaron a superar tiempos difíciles.

Sin escatimar detalles, ni técnicas, ni trucos. Un libro que deja todo sobre la mesa con la esperanza de acompañar a cualquier lector, sin importa su edad o situación.

UN AÑO DIFERENTE es una invitación, a modo de diario personal, a hacer un viaje hacia vos misma, hacia tu interior. Cada capítulo aborda diferentes temáticas y desafíos. 

Desde un enfoque lúdico y pragmático, las hermanas Molfese te proponen conectarte con tu esencia para reencontrarte a lo largo del camino.

“¡Todo lo que te proponemos nos hace bien a nosotras y esperamos que a vos también! No hay fórmulas, ni tiempos, ni exigencias.Este es un espacio PARA VOS. Sé amorosa y generosa… ¿Te animás?”.

Cande y Jofi Molfese

 ¿Cómo fue el camino entre que soñaron la primera vez con este libro y lo tuvieron en sus manos? 

Estábamos con mi hermana Jofi que vive hace bastantes años en Barcelona. Somos 5 hermanas mujeres y nosotras somos las más chiquitas. A Jofi la visito cuando puedo porque la extraño un montón. 

Un día, en 2019, yo había ido a acompañar a mi ex pareja de gira y aproveché para visitarla.

 
Estábamos charlando en la playa, las dos estábamos viviendo un momento de crisis o transitando un momento difícil en la vida y en esa charla compartimos  herramientas para salir adelante. 
 
Ambas sentíamos que necesitábamos crear algo para cualquier persona que estuviera atravesando cierto momento de crisis en el que lo único que queda es conectar con uno para salir adelante. Entonces empezamos a cranear la posibilidad de crear un libro.


Y así a tirar ideas y puntapiés. Queríamos hacer un libro que transformara nuestras vidas. Que fuera un año diferente, que no fuera pretencioso, que fuera desde un lugar fácil, que la gente pudiera hacerlo en cualquier momento de su vida. 

¿Y cómo lo encararon?

Queríamos hacerlo con herramientas que a nosotras nos servían o nos sirvieron cuando atravesamos nuestro despertar espiritual. Me refiero a ese momento en que, a partir de una crisis, elegís salir adelante conectándote con vos. 

En 2016, cuando terminé Violetta, estaba muy angustiada, con ataques de pánico, fue muy duro. Mi despertar fue cuando pude entender que yo no era solo el trabajo y pude salir adelante. Lo hice a través de la meditación, del yoga, del cambio radical de mi alimentación y con el acompañamiento de una psicóloga astróloga.

Y en 2019, cuando surge esta idea con Jofi, empezamos a compartir podcasts, gente que nos inspiraba, libros. Veníamos transitando un cambio muy profundo y sentíamos que teníamos que compartirlo.

¿Qué fue lo que más disfrutaste del proceso? ¿Y lo que más te costó? 

Lo más difícil fue escribir, porque si bien lo uso como una herramienta de descarga, yo no escribo; era todo un desafío. Pero estuve muy acompañada por mi hermana y por nuestra editora de Planeta. Le mandábamos el contenido y por ahí volvía 3 o 4 veces, ¡mucha frustración! y pensaba: “¿Por qué me metí en esto?”.

Todo lo que incluimos en el libro son cosas sobre las que yo levanto bandera y hago. Desde ese punto era fácil transmitirlo pero, a la hora de bajarlo a palabras escritas, tenía que trabajar el triple porque no es algo que yo esté acostumbrada a hacer. Pero fue hermoso también porque me ayudó un montón a conectar. 

¿Qué sentiste cuando leíste el resultado final?

Cuando lo vi terminado me empezaron a agarrar inseguridades. Pensé: “¿Habrá quedado medio básico?”. Uno se juzga, yo tengo 31 años y todavía me quedan muchas experiencias por vivir.

Pero después, con Jofi, pensamos: este fue nuestro proceso y lo que a nosotras nos hizo bien y lo que nos resuena. El que pueda generar empatía con esto ¡bienvenido sea! y, si no, ¡no pasa nada! Así es la vida.

Pero más allá de esa inseguridad del qué dirán, ¿qué pasó en la realidad una vez lanzado el libro?

Recibo muchos comentarios positivos, la gente está muy encantada con el libro y eso me llena de emoción porque más allá del libro en sí, ¡qué bueno que la gente se esté animando un poco más a entrar en uno! Mi objetivo es ese, el resultado no me interesa. 

Si somos más los que leemos el capítulo 8 que es sobre sustentabilidad y hacemos compost, ya está, yo ya cumplí.

¡Qué lindo que estemos muchos en la misma!
 
Ver que esto se logró me deja pensando: hay que animarse porque cuando lo querés y lo pedís, sucede.


En BEEPURE uno de nuestros objetivos o anhelos es acompañar a nuestra comunidad en su camino natural. Para vos, ¿cuál es tu camino natural? ¿Cómo lo definirías?


Yo creo que lo más importante (y también difícil por momentos) es parar la pelota y sentarse a respirar.


Cuando estás en la vorágine de la vida puede ser complicado pero en realidad es solamente parar la pelota y sentarse a respirar. Para mí todo nace ahí. Sea lo que puedas hacer, 3, 5, 10 minutos. Lo que te salga. Levantarse a la mañana y respirar ahora es un hábito y no lo suelto. Pero ahí me baja la información, veo lo que quiero, me cambia el día. 

Soy una persona muy rutinaria y tengo muchas estructuras. Así que al principio me obligué a hacerlo. Tengo una app que se llama Meditopia que tiene meditaciones para hacer en movimiento. Yo salgo a caminar con mi perra, todas las mañanas, y me pongo esa meditación y me baja lo que me tenga que bajar.  

Y para mí es muy importante la alimentación. Yo hago mucho foco ahí. Lo siento mucho en mi vida. Hoy en día hay mucha información y me empiezo a volver loca, pero la realidad es que soy una persona que le gusta mucho disfrutar de la vida. Me encanta tomar una birra y tomarme un vino, todo eso lo hago en equilibrio. Y para mí la clave es esa. En mi diaria siempre tomo buenas decisiones y para mí todo radica ahí. Hoy elijo comprar el bolsón en lugar de ir al supermercado, son decisiones que vas tomando por buenos hábitos y por información que te va llegando.

¿Por qué creés que este libro puede acompañar a sus lectores en su camino?

Creo que es un libro que no es pretencioso, que lo puede hacer cualquier persona que tiene ganas realmente de meterse un poco para adentro y conectar con uno mismo pero sin volverse loco y que sea demasiado pretencioso el camino. Son herramientas fáciles y que están al alcance de la mano, con lo cual siento que es una compañía muy posible para empezar a acercarte a profundizar un poco y a conectar con vos. 

¿Cómo el libro te ayudó a vos?

Todo el proceso de escribirlo me ayudó un montón a confiar más en mí. A tener esa seguridad de decir “bueno, uno puede hacer lo que tiene ganas de hacer más allá del miedo al prejuicio o a la mirada del otro”, y me dio esa seguridad de confiar en que el proceso le puede resonar a cualquiera y no porque sea joven o porque nunca haya escrito un libro me tenga que achicar. 

 

Al contrario, tengo que animarme y que eso sea una fuente de inspiración para que otros se animen. Esta es la única vida que vamos vivir y hay que hacer lo que uno tiene ganas de hacer.

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