Guía súper fácil para sembrar semillas en frascos

¿Alguna vez viste crecer una semilla? La primera vez que disfruté del proceso a conciencia, me pareció maravilloso: ser espectador de los ciclos de la vida, conectar con los tiempos de la naturaleza y entender qué necesarios son mis pequeños cuidados.

¡Ni te puedo contar mi emoción cuando vi surgir el primer brote! ¿Y si encima estás reutilizando un frasco? Es el sumun de la conciencia ecológica, ¡no me pidas más!

En esta nota, @sofiadelasplantas nos trae una guía súper fácil para sembrar tus propias semillas en frascos y ser parte de esta “casi-experiencia-religiosa”.

  1. Para transformar un frasco en maceta, agujereamos el frasco con un taladro con punta de diamante. También podés consultar en tu vidriería de confianza si te pueden agujerear esos frascos que tenés amontonados en casa y reutilizarlos como un eco-campeón. Este drenaje permite que el agua sobrante se filtre y, por lo tanto, mantenga las semillas a una temperatura adecuada para absorber el calor. ¡Así que es súper importante!
  2. Antes de plantar tu semilla, asegurate de conocer las condiciones que requiere la planta: la temperatura, la humedad y la luminosidad. Simple: googleás.
  3. Colocá una base de piedritas: esto evita que las raíces se asfixien. Luego, rellená con tierra húmeda.
  4. Esparcí unas pocas semillas sobre la tierra, sin presionar.
  5. Agregá un poquito de tierra sobre la superficie para cubrir apenas las semillas, así la planta no encuentra ningún tipo de resistencia ni para arriba ni para abajo. Pulverizá con agua.
  6. ¡Hora del riego! Antes de regar, entrás a Google nuevamente y averigüás las necesidades de esa variedad de semilla
  7. Para que las semillas germinen, hay que regar la planta de forma habitual, entre 3 a 4 veces por semana; ¡no dejes que la tierra se seque pero tampoco te excedas! Un exceso de agua podría ser muy perjudicial para la semilla, por esto es importante conocer las características de cada planta.
    En general, van a necesitar sol, así que las podés mantener cerca de una ventana para que reciban luz exterior.
  8. Una vez que las semillas hayan germinado, las podés mantener en el frasco o trasplantar a otra maceta más grande o a la tierra directamente.


Bonus-track: ¡podés usar la tapita del frasco de plato!

¿Viste qué facil? Espero que lo pongas en práctica y disfrutes tanto de esta experiencia como yo.

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