Cómo setear un mindset positivo (y por qué es tan importante)

Por @XimeZara

Si bien parece que soy de las que siempre va sonriendo y alegre por la vida, también tengo mis días… Y sí, también me pasan cosas que me dan ganas de llorar o gritar de la bronca y a veces pienso que la vida es injusta. 

Con los años, logré acompañar esa montaña rusa de emociones con muchos entrenamientos para guiarla con un mindset positivo. 

Ser positivo no es sinónimo de estar siempre alegre y sonriente e ignorar todo lo negativo. La positividad tiene que ver con la perspectiva que tomamos ante ciertas situaciones y sobre centrarse en la parte buena de ellas. Es una actitud mental y emocional. 

Cuando logramos que eso sea un hábito, logramos settear un mindset positivo. 

5 características típicas de un mindset positivo

  1. Una mentalidad positiva, primero que nada, acepta. Reconoce que las cosas no siempre salen como queremos, pero que podemos aprender ante futuras situaciones de eso.
  2. También es optimista, permitiendo afrontar los desafíos con ánimo y perseverancia. 
  3. Es agradecida, aprecia activamente las cosas buenas de la vida. 
  4. Vive el ahora, ubica su conciencia en el presente. 
  5. Es resiliente, se adapta a situaciones adversas y da un giro para que en la balanza sean positivos. 

¿Por qué es tan importante cambiar el chip?

El crear un hábito de mentalidad positiva mejora nuestra calidad de vida porque reduce estados de depresión y niveles de angustia, entre otras cosas. 

¿Va a hacer que desaparezcan las cosas malas que nos pasan? No. Pero sí va a hacer que el tiempo y energía que ponemos sobre ellas se transformen en herramientas y aprendizajes que nos sirvan para el futuro.  

Cuando le das lugar a la negatividad, el pesimismo y la visión catastrófica, te encerrás. En cambio, los pensamientos positivos amplían, abren puertas y traen oportunidades de crecimiento. 

Hagamos el click juntos

Prepa, listos… Mirá estos consejos para crear el hábito de ser positivo: 

  • Reíte de las malas situaciones. Sí, reíte, encontrá el humor en las desgracias.
  • Así mismo, hacé reír a otros.
  • Encontrá aunque sea dos aprendizajes o lecciones de eso malo que te haya pasado. 
  • No digas malas palabras todo el tiempo. No califiques con adjetivos negativos todo lo que te pasa. No te quejes de todo porque es un círculo vicioso. 
  • Juntate con gente que sea positiva, que ya tenga este hábito entrenado. Te va a ser más fácil reconocerlo. 
  • Por otra parte, alejate de las personas que se quejan de todo y solo ven el lado negativo. 
  • Agradecé. Saboreá los buenos momentos. Viví el ahora. 
  • Preguntate, ¿qué tan malo podría haber sido…? Imaginarse el peor escenario hace que lo demás se vea más fácil. 
  • Participá de actividades positivas como el yoga y la meditación. Actividades que te conecten con vos. 
  • No seas tan duro con vos mismo. No te juzgues. 
  • Decite algo positivo cada vez que te veas en el espejo. 

El pensamiento positivo es una herramienta que trae muchos beneficios. Sin embargo, pensar en positivo el 100% del tiempo no es realista. Tenemos un montón de emociones diferentes y hay momentos en los que ser un poco pesimistas también  puede ayudarnos. 

El cambiar el chip puede ayudarte a que no siempre tires para el lado negativo. Siempre voy a recomendar que encontremos nuestro balance.

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